Posted September 28th 2017 at 5:26 pm by
in Colombia, Mel King Community Fellows, Transnational Mel King Community Fellows Cohort (2016-2017)

Navegando a través de los rios de la memoria del Pacifico Colombiano: Entrevista con Alvaro Arroyo de Yurumanguí

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La presente serie de entrevistas buscan dar voz a las historias de vida de algunos de los becarios del programa Mel King Fellows del MIT-CoLab. Iniciando con la historia de Álvaro Arroyo [1] de Yurumanguí, Buenaventura Colombia, buscamos navegar a través de los ríos de la memoria presente en el pacífico colombiano, para abordar los desafíos y la oportunidades territoriales, reconociendo el complejo legado del conflicto armado, así como las oportunidades y riesgos asociados al actual proceso de paz. La entrevista fue realizada por Natalia Mosquera y editada en inglés por Lawrence Barriner II.


Natalia: ¿Dónde naciste? Porque es importante ese lugar para ti. ¿Qué implicó para ti crecer allí y ser parte de una comunidad ubicada en el pacífico colombiano?

Álvaro: Yurumanguí es un río ubicado en la costa del pacífico colombiano, está ubicado al sur de Buenaventura, siendo uno de los ríos más grandes que hacen parte de la ciudad portuaria. Desde el año 1997 se organizó como consejo comunitario, está ubicado al sur de Buenaventura y es uno de los ríos más grandes del distrito. [Nota: Los consejos comunitarios  son un mecanismo jurídico a través del cual algunas comunidades en el Pacífico puede ser dueñas y administrar la tierra de una forma colectiva]

Yurumanguí

Nacer allí implicó, nacer en un lugar rodeado de naturaleza y de agua. En una comunidad, donde todo el mundo se conoce, donde hay paisanaje, donde se crece con unos valores muy arraigados al tema territorial y al tema comunitario… pero también en un lugar donde hacen falta muchas cosas ligadas a lo que hoy se llama bienestar. Yo recuerdo cuando yo era niño, viajaba muy poco a la zona urbana, sin embargo allí me daba cuenta de la existencia de la electricidad, de los carros y de los servicios públicos… me  daba cuenta de que yo estaba en un mundo diferente, pero yo estaba acostumbrado al contexto rural, donde se conseguía la básico: la alimentación, se podía pescar… e ir al monte a cazar. Se podía estar en la comunidad, jugar todo el día y estudiar en la escuela, con las condiciones que esta ofrecia.

Mi papá es promotor de salud o lo que aquí se conoce como “enfermero rural” y mi mamá es profesora, cada uno lleva más de 20 años ejerciendo esa actividad. El trabajo de mis padres fue muy importante para mi formación y para llegar a ser quien soy hoy, porque  tenía el referente de dos personas que habían terminado una licenciatura. Así, para mi, estudiar se convirtió en algo muy importante, para de esta manera trabajar con más herramientas en el  fortalecimiento del río y de la comunidad.

En fin… puedo decir que mi infancia fue tranquila hasta el 2003 cuando se intensifica el conflicto armado en la zona rural de Buenaventura y la comunidad se transforma de manera permanente.

Yurumanguí

N: Conectándonos con este proceso que afectó tu vida personal y la vida de tu comunidad, ¿Podrías compartirnos tus reflexiones acerca de cómo el conflicto armado transformó tu vida y la de tu comunidad?

A: Puedo referirme a este cambio en tres  niveles. Primero un nivel Personal, ya que hasta el años 1996 no era evidente el conflicto armado en la región, porque no lo vivíamos… lo veíamos por televisión. Sin embargo a partir del año 1997 inicia la incursión de actores armados en la zona rural de Buenaventura, con la llegada de las FARC. Eso transformó la visión/percepción de lo que era la guerra, ahora las armas estaban dentro de la comunidad. En lo personal considero que transformó lo que nosotros entendíamos por tranquilidad, estos actores llegaron imponiendo nuevos valores, normas y reglas, ellos controlaban el tránsito de las personas, establecieron toques de queda, limitaron la libre circulación de las personas, esto sumado a que algunos jóvenes empezaron hacer parte de los grupo armados; esto generó una transformación de la convivencia y de la vida cotidiana.

En un Nivel comunitario, aunque hubo un radical cambio de valores y la imposición de un nuevo orden, al mismo tiempo eso permitió el fortalecimiento de los liderazgos comunitarios, lo que  facilitó la negociación con los actores armados especialmente con las FARC. A través del fortalecimiento de la organización comunitaria y del desarrollo de  la visión como pueblo negro, pudimos generar estrategias para la negociación con las FARC, poniendo sobre la mesa que ellos tenían otro proyecto político distinto al nuestro.

De esta manera puedo decir que este proceso fortaleció nuestra lucha en torno a la defensa del territorio… A mi, esto me inspiró a vincularme al proceso organizativo, para luchar por la mejora de las condiciones de vida de las comunidades, pero también para defender el territorio. Yo creo que eso movió mi interés para que yo me vinculará a los procesos organizativos y también motivó el fortalecimiento de las organizaciones propias a nivel comunitario…

En el 2001 hubo un desplazamiento masivo, debido a una masacre de 7 personas en una de las veredas perpetrada por los paramilitares, por lo que por miedo a otro tipo de acciones acciones violentas la comunidad entera se desplazó a la zona urbana de Buenaventura. Luego de esto más de la mitad de la población se quedó en la zona urbana y nunca más volvió al río, los que volvimos intentamos reconstruir la comunidad pero ya no era lo mismo, ya no era la misma población y estaba el temor de otras acciones violentas. Este temor se mantiene hasta hoy…

N: Teniendo en cuenta las fragmentaciones comunitarias así como el fortalecimiento de la organización para hacerle frente al conflicto armado… ¿Cómo ves el impacto de los acuerdos de paz en la comunidad? ¿Cuáles son los desafíos y las oportunidades?

A: Lo primero que puedo decir sobre esto es que la presión de los actores armados ha disminuido radicalmente, puedo decir que desde el año 2012 hemos sentido un creciente retorno de eso que conocíamos como tranquilidad, hubo una salida de los actores armados del territorio y  eso ha sido muy importante para la recuperación de la comunidad y para el proceso organizativo. Sin embargo, hay muchos riesgos, vemos que los acuerdos avanzan, pero no avanza el fortalecimiento institucional, por lo que no hay garantías para la no repetición de la violencia, y con institucional no solo me refiero al estado,  también a la organización civil y comunitaria, así  hay un riesgo muy alto de que otros actores armados puedan llegar, porque los incentivos para los cultivos ilícitos y el tráfico de armas y drogas siguen allí…

Así hay un alto riesgo de llegada de nuevos actores al territorio, no sabemos quien puede llegar, y con qué intereses y reglas. La comunidad había logrado plantear un postura clara frente a los actores armados, saber quienes eran y negociar con ellos… sin embargo hoy no sabemos que surja y que grupos tengan interés en ocupar el territorio.

Entonces uno de los grandes desafíos está relacionado con el fortalecimiento de propuestas comunitarias, ligadas al desarrollo local y al bienestar, que permitan enfrentar las economías ilegales como la deforestación, la minería ilegal y los cultivos ilícitos.  Desarrollar alternativas en términos productivos, que permitan reducir la vulnerabilidad frente a la propuesta de actores armados legales o ilegales, para que sean las economías legales las que imperen en el territorio…

Por otro lado está la seguridad y la protección de derechos territoriales, relacionados con la construcción de un proceso de desarrollo económico fuerte que le permita a la gente construir alternativas sociales y económicas que permitan aprovechar los recursos naturales de una forma sostenible.

Por último frente a los desafíos, puedo decir que el conflicto sigue vivo, aún hay presencia de grupos armados y  hay muchos incentivos para los mercados ilegales.

Frente a las oportunidades, el acuerdo abre nuevas posibilidades para la participación política así como posibilidades de mayor inversión por parte del estado en los territorios, lo que podría incidir en la consolidación de propuestas de desarrollo alternativo, sin embargo

todo esto depende de la voluntad del estado y de la disposición de recursos para llegar a las zonas rurales… así como del fortalecimiento de la organización comunitaria. Digo esto porque vemos que el estado sigue teniendo una visión exclusivamente urbana y centralista y así la inversión en los territorios requiere mucha presión política, lo que también se convierte en un desafío para las organizaciones, luchando para que los territorios no vayan a quedar nuevamente en manos de actores armados.

N: En este nuevo contexto y explorando lo que me vienes contando… ¿Cómo ves el papel de la organización social, en el momento histórico actual?. Creo que  no es vano que sean ellos el nuevo blanco de guerra. ¿Cómo ves el rol de los liderazgos en la construcción de autonomía y autodeterminación para los pueblos en los territorios?

A: Hay un nuevo contexto que necesita la transformación del liderazgo históricamente construido, pero construido en la base del intercambio generacional, a veces  los nuevos líderes consideran que el trabajo realizado por los antiguos liderazgos no sirve en el contexto actual, creo que al contrario hay que reconocer el trabajo que se ha hecho, y reconocer que los triunfos se los debemos también al esfuerzo de todas los líderes que estuvieron detrás. Siento que en el momento actual necesitamos liderazgos que tenga la  capacidad de generar alianzas entre diversos sectores e instituciones, liderazgos que tomen el aprendizaje histórico y puedan incidir en la institucionalidad, y transformar los gobiernos locales.

El distrito de Buenaventura tiene una responsabilidad constitucional con la zona rural de Buenaventura… esta es alrededor del 90% del territorio. Los nuevos liderazgos locales deben buscar estrategias para que el estado cumpla con sus obligaciones; deben tener  formación política, saber cómo moverse en lo político; conocer las necesidades que tiene la gente en la comunidad; deben también tener formación académica, que le permita trascender a lo político-electoral.

En la coyuntura actual los liderazgos tienen muchas más posibilidades de comunicar lo que está pasando en lo local, por lo que deben saber aprovechar estas herramientas que ofrecen las nuevas tecnologías y así establecer conexiones, difundir sus luchas y apuestas… ¿Por qué al resto del mundo le debería interesar proteger un región como la del pacífico?. “Si el pacifico es el pulmón del mundo, el mundo debería cuidar sus pulmones”. Un liderazgo que logre mostrar lo que tiene la región, un liderazgo que pueda moverse a nivel nacional e internacional y que logre mejorar las condiciones dentro de la comunidad.

Nosotros hemos tenido un liderazgo fuerte en el tema étnico cultural y territorial, pero muy poco avance en el tema de concretar y satisfacer necesidades básicas, esa lucha se venía haciendo, pero esto se cruzó con el conflicto armado… y  todas las fuerzas tuvieron que concentrarse en la protección de los derechos humanos y en la defensa de la vida. Entonces ahora en el actual proceso de paz, el principal desafío para la región es conseguir condiciones de vida dignas para nuestra gente.

Yurumanguí

Photo credits: Alvara Arroyo

[1]: Álvaro hace parte del Consejo Comunitario en Yurumanguí, él lidera el equipo de desarrollo económico, desde donde busca mejorar las condiciones de vida comunitarias a través de la creación de estrategias para la creación de negocios locales, también trabaja temas de liderazgo juvenil para la generación de nuevos liderazgos alrededor de los espacios político/culturales en la comunidad y la región. Al mismo tiempo, el concejo comunitario hace parte del Proceso de Comunidades Negras (una plataforma que aglutina distintas organizaciones en la Región del Pacífico Colombiano) donde también trabaja en el equipo de Desarrollo Económico.  

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